Pueblo mío, mega casa.
Esta residencia, finalizada en 2022, propone una arquitectura contemporánea de líneas claras y una distribución inteligente, pensada para disfrutar cada espacio con comodidad y fluidez durante todo el año.
Desde el ingreso, el área social se presenta amplia y luminosa, organizada en un gran salón principal que articula la vida de la casa. La distribución distingue con criterio dos sectores bien definidos: hacia el norte, el área privada con tres suites, incluyendo una suite principal con vestidor; y hacia el sur, el sector más funcional y social, donde se integran la cocina, el estar, la sala de TV, la dependencia de servicio y el lavadero.
De forma independiente, un dormitorio en suite para huéspedes ofrece privacidad adicional, ideal para recibir sin interferir con la dinámica principal de la casa.
La calidad constructiva se refleja en cada detalle, con aberturas de alto nivel, doble vidrio hermético y mosquiteros, garantizando confort térmico y acústico en todos los ambientes. La climatización se resuelve mediante un sistema de calefacción central por bomba de calor, asegurando eficiencia y bienestar en todas las estaciones.
En el exterior, la piscina se integra naturalmente al conjunto, acompañando la orientación de la casa y potenciando el disfrute de los espacios abiertos.
El diseño, firmado por el arquitecto Alejandro Balut, combina carácter, funcionalidad y una estética cuidada, dando como resultado una casa sólida, elegante y plenamente disfrutable tanto en invierno como en verano.
Pueblo Mío no es simplemente un barrio privado; es, probablemente, la expresión más lograda de lo que significa vivir Punta del Este en su versión más auténtica, sofisticada y natural al mismo tiempo.
Desarrollado sobre más de 160 hectáreas de paisaje cuidadosamente preservado, el proyecto se integra de forma orgánica con su entorno: nueve lagunas, suaves ondulaciones de terreno, caminos de balastro que respetan la topografía original y una vegetación consolidada que hoy le da carácter, privacidad y una sensación de pertenencia difícil de replicar. Aquí no hay artificio: hay escala, aire, silencio y una belleza que se percibe en cada recorrido.
Lo que verdaderamente distingue a Pueblo Mío es su grado de consolidación. A diferencia de otros desarrollos, aquí la infraestructura, el paisajismo y la arquitectura ya han alcanzado una madurez que define un estándar. Grandes chacras —de aproximadamente 4.000 m²— albergan residencias de alto nivel, muchas de ellas de autor, en un equilibrio cuidado entre diseño contemporáneo, materiales nobles y respeto por el entorno.
Pero hay algo más sutil, y quizás más valioso: su comunidad. Pueblo Mío reúne propietarios de distintas partes del mundo —uruguayos, argentinos, europeos y norteamericanos— que han elegido este lugar no solo por inversión, sino por calidad de vida. Es un entorno donde la privacidad convive con una vida social activa, sofisticada y a la vez relajada, generando una identidad propia, cosmopolita y discreta.
La experiencia se completa con una infraestructura pensada para vivir todo el año:
– Seguridad privada 24 horas, con accesos controlados y monitoreo permanente
– Un imponente Club House de gran escala, verdadero punto de encuentro social
– Restaurante gourmet abierto todo el año, con servicio de salón, catering y take away
– Tres sectores de piscinas distribuidos estratégicamente
– Beach House con arena, áreas de descanso y cancha de vóley
– Dos canchas de tenis y dos modernas canchas de pádel
– Cancha de fútbol de césped natural
– Caballerizas con caballos para niños y adultos
– Gimnasio completamente equipado
– Sala de yoga
– Kids Club con dos espacios diferenciados: uno para niños pequeños y otro para adolescentes
– Tres guest houses totalmente equipadas, cada una con capacidad para cuatro personas
– Infraestructura de servicios subterráneos (agua, electricidad, datos), preservando las visuales limpias del paisaje
Ubicado estratégicamente a minutos de Manantiales y de algunas de las mejores playas de la zona, Pueblo Mío logra algo poco común: combinar la cercanía a todo con una sensación real de desconexión.
En definitiva, es un lugar donde la escala del terreno, la calidad del desarrollo, la solidez de su comunidad y la belleza natural se alinean para ofrecer no solo una propiedad, sino una forma de vivir. Una vida más calma, más privada, más consciente… pero sin renunciar a nada.
Referencia Interna : Tera-39437